Tratamientos anticelulitis

Los remedios más o menos válidos de la medicina para combatir la celutis y de la cosmética señalan por ejemplo la ionoforesis, mesoterapia, la ultrasonidoterapia, la laserterapia, la ozonoterapia, la lipoaspiración, la electroliposis, los masajes con barro, la electroestimulación, los cuales son remedios cuyo éxito positivo depende de diversos factores y de los estadios de la celulitis que el paciente presenta.

A nivel puramente físico, ciertamente, la actividad de resistencia aeróbica, es la más indicada ya que activa por largo tiempo el aparato cardiocirculatorio y respiratorio, favoreciendo la circulación sanguínea periférica y en particular la microcirculación a nivel del tejido y celular de las regiones musculares empleadas.

Puede ser realizada utilizando diversos medios sea en casa, en el gimnasio, o al aire libre: carrera al exterior o sobre cintas de correr, steppers, bicicletas, remos, esquíes de fondo y con plataformas vibratorias.

El medio elegido debe movilizar prioritariamente las regiones comprometidas por la celulitis e independientemente de la técnica que elijas para combatir la celulitis, antes de iniciar cualquier programa de ejercicios, es útil una visita médica específica y proveerse de aparatos de calidad e indumentaria adecuada, luego de lo cual se siguen las indicaciones básicas que explicamos a continuación:

* Hacer una programación de actividad física, al menos 3 sesiones, a la semana y, en el peor de los casos, no menos de 2 veces por semana.

* Regular el esfuerzo físico entre el 60-70% de la propia máxima frecuencia cardiaca (número de pulsaciones por minuto) y, de hecho, utilizando esta frecuencia se concede al organismo la manera de utilizar con un objetivo energético una mezcla de azucares y grasas mientras a velocidad superiores la fuente energética es dada casi exclusivamente por los azucares.

*  Calcular así la frecuencia cardíaca más apropiada:

MÁXIMA FRECUENCIA CARDIACA= 220 – EDAD EN AÑOS
EL 60-70% DEL RESULTADO OBTENIDO  ES LA FRECUENCIA ACONSEJADA DURANTE EL ENTRENAMIENTO AERÓBICO.

La intensidad de trabajo que igualmente no se ha de superar es aquella que permite charlar con un partner sin apuro, o no superar el umbral de ese agotamiento placentero que precede al cansancio.

Antes de iniciar una actividad física hemos de dedicar algunos minuto al calentamiento general con ejercicios simples y no complicados que permitan poner en actividad cuerpo.

Es necesario que entre el inicio de la actividad y la última comida hayan trascurrido al menos 2 o 3 horas ya que la digestión reclama un notable aflujo sanguíneo, que vendría en cambio substraído a los músculos por los órganos digestivos.

Cada ejercitación deberá realizarse durante un tiempo preestablecido, 30-40 minutos, alternando ritmos blandos a intensidad prevista. Por ejemplo, si hacemos ejercicios en una cinta de andar, debiéramos realizar carreras sobre la cinta de correr pasando de una caminata decidida a una carrera más intensa.

En el caso de utilizar pesas en el gimnasio en una máquina de musculación se eligen cargas ligeras (por ejemplo realizando 4-5 series para cada ejercicio con cargas que permiten la ejecución de al menos 18-20 repeticiones en cada serie) y efectuando recuperaciones que no contrasten el continuo aflujo sanguíneo a los músculos y eviten la formación de toxinas y ácido láctico (al menos 2,5-3 min. Entre las series).