Entrenamiento a medida para el principiante

"Entrenamiento

Las primeras sesiones de entrenamiento deberían ser moderadas, limitando lo más posible los síntomas de cansancio que podrían desmoralizar incluso al más entusiasta.

Con los aparatos es posible comenzar también con ejercicios aeróbicos en las máquinas de cardio-fitness (bicicleta estática, bicicleta elíptica, cintas de andar/correr, remos, etc.) midiendo con exactitud la intensidad del esfuerzo sin riesgo de excesos. También el uso de pesas o de las máquinas de musculación es adecuado para un principiante.

Un programa de ejercicios con entrenamiento en circuito, por ejemplo, con pesos ligeros, puede responder a tal exigencia con el objetivo de obtener un condicionamiento general. 

El uso de pesas, entonces, no es que sirva solo para potenciar la musculatura y no es cierto tampoco que sea más ‘pesado’ que los ejercicios a cuerpo libre.

No debemos olvidar que cerca de la mitad de la población sufre de sobrepeso. Para quien está en esta situación la práctica de ejercicios a cuerpo libre es a menudo un problema. El exceso de peso constituye una notable sobrecarga natural. Muchas veces máquinas y aparatos permiten excluir o reducir el peso del cuerpo durante el ejercicio, por lo tanto, disminuyendo la carga en relación con el movimento a cuerpo libre, protegiendo las articulaciones inestables y garantizando igualmente los efectos del entrenamiento, con una amplia mobilidad articular.

Algunas máquinas con contrapesos inclusive permiten usar la carga para lograr un efecto de tracción y para aligerar toda la estructura de soporte. Para respetar el principio de gradualidad del entrenamiento, el principiante debe entrenarse a niveles de intensidad muy inferiores al umbral anaeróbico. Desafortunadamente, en las actividades de grupo u de otro tipo, en las que haya que mantener un ritmo sostenido, se supera fácilmente este límite, salvo que se trate de ejercicios suaves, por ejemplo de ‘gimnasia dulce’ o estiramiento (stretching), programados a posta para los principiantes o los ancianos. Si así no fuera, sería preferible llevar a cabo un programa de entrenamiento personalizado con aparatos, de manera que el usuario esté más libre para adecuar a las propias exigencias las pesas o los tiempos de recuperación, sin estar condicionado por un determinado ritmo impuesto por el instructor y por el grupo mismo.