Primeros pasos en la plataforma vibratoria vertical. Primeras sesiones y nociones básicas

"plataformaPrimero conozcamos algunos términos fundamentales para saber de qué estamos hablando:

1) Frecuencia, 2) Amplitud, 3) Aceleración.


FRECUENCIA
: se mide en Hertz o Hercios (Hz) y determina la velocidad de los varios ciclos de oscilaciones, representa el número  de vibraciones que se producen por segundo. Es importante subrayar que la frecuencia cambia según la masa: es decir que usuarios con un peso corpóreo elevado deberán adoptar una frecuencia de vibración superior a los que presentan una masa corporal inferior.

 

AMPLITUD: representa la dimensión de cada ciclo de oscilación, es decir de la altura total ( de pico a pico) medida, normalmente, en milímetros.

 

ACELERACIÓN: es la relación entre fuerza peso y la masa que se opone a esta fuerza y se mide en metros segundo por segundo (g = 9.81m/seg²), mide la tasa de variación de la velocidad respecto del tiempo. La aceleración es una amplitud que se deduce de los valores del tiempo (frecuencia) y de espacio (amplitud).
Acelerar no es ir más rápido, sino cambiar de velocidad a un ritmo dado.

 

Primera sesión

Antes de empezar con el entrenamiento, el preparador físico, el fisioterapeuta o el personal trainer, luego de una evaluación física del estado de salud del usuario, lo invita a subir a la plataforma para ver cómo reacciona. Este momento es muy importante ya que permite evaluar la tolerancia psicológica  y el grado de adaptación fisiológica del individuo al estímulo vibratorio.

Para que esta evaluación se lleve a cabo de la forma más correcta posible, se aconseja iniciar con tiempos de aplicación breves, no más de 30 segundos, con una frecuencia que no supere los 25-30Hz y una amplitud que no sea superior a 3-4mm.
Se invita al usuario a subir a la plataforma en posición erecta con las piernas apenas dobladas (con un ángulo interno, detrás de las rodillas, de alrededor de 120°), columna extendida de manera tal de mantener intactas las curvas fisiológicas y con las manos apoyadas en el manillar.

 

Conozca nuestras Plataformas Vibratorias ¡PINCHE AQUÍ!

Se activa la plataforma vibratoria vertical y se verifican los siguientes puntos, es importante que:

  • La vista no resulte movida o desenfocada y que la fijación de la misma sea natural, normal.
  • La voz no presente temblores eccesivos que podrían significar un input de resonancia en las cuerdas vocales
  • Que no se sientan vibraciones molestas a nivel del cráneo, de las cervicales o de cualquier zona del cuerpo.

Si nada de lo mencionado ocurre, se puede aumentar la frecuencia, el tiempo o la amplitud.

Si hay alguna molestia como temblores en la caja craneal o molestias en los ojos, a veces, es suficiente mover la presión del propio cuerpo que está concentrada en los talones (incluso levantándolos apenas) en la parte delantera y/o modificar los parámetros biomecánicos de la máquina (por ejemplo: reduciendo la frecuencia).

Una vez que se estableces la condición idónea inicial según los requisitos personales, se puede proceder a la elaboración del primer programa de entrenamiento, por ejemplo de 15 segundos totales.

Es importante tener siempre en cuenta que las mejores capacidades de adaptación del individuo al estímulo vibratorio, se verifican sólo con una progresión adecuada en las cargas que se suministran teniendo siempre presente el concepto del equilibrio homeostático (o proceso de autoregulación) y de la supercompensación (sobrecompensación de los niveles funcionales del deportista después de la estimulación de un proceso de entrenamiento óptimo y su debido proceso de recuperación, respondiendo de esta forma a mecanismo de adaptación a nivel morfológico, funcional y psicológico).