Dieta y enfermedad
El momento de las comidas puede volverse muy difícil: a veces el enfermo se mancha mientras come, otras tiene que ser ayudado con el tenedor y el cuchillo.
También puede ocurrir que se olvide de comer o coma mas veces al día por qué no se acuerda cuando ha comido por última vez.
Es totalmente indispensable ayudar al enfermo a mantener una dieta sana.
Aquí algunos consejos:
En lo que se refiere al ambiente es importante que el lugar donde se come sea confortable, promover la percepción de estímulos de bienestar psico-físico con soluciones funcionales.
Intentar buscar manteles especiales, platos irrompibles y reposavasos antideslizantes, utilizar una taza para la comida y también tenedor y cuchillo porqué es mas fácil.
Utilizar colores con contrastes simples y limpios, diversificar los platos y los manteles.
Preparar comidas que se puedan tomar con los dedos.
Cocinar la comida diluida, mejor que una comida muy homogénea, si el enfermo no puede comer comidas sólidas.
Usar comidas de la tierra, que pertenezcan a la gastronomía local.
Aprender técnicas culinarias que favorezcan las características nutricionales para los enfermos.
Organizar la comida en base a las particulares exigencias del enfermo.
Asegurar una adecuada hidratación (por lo menos un litro y medio de agua). El agua viene sobretodo en las bebidas, en menor cantidad con alimentos y desempeña un rol esencial en la digestión, en la absorción, en el transporte y en el uso de los nutrientes: es indispensable para eliminar la basura y para la regulación de la temperatura corporal.
Las personas enfermas de Alzheimer y los ancianos generalmente corren el riesgo de sufrir deshidratación por qué con el paso de los años la sensación de sed disminuye.
Se aconseja de hacer beber almenos un litro y medio de líquido al día. El agua, especialmente si es mineral, es la mejor bebida, pero pueden beberse otros líquidos como té, café, zumo de fruta, caldos,...
Tabla 1. Tanto por ciento de agua presente en los alimentos mas comunes
(FUENTE INN 1997)
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ALIMENTO |
TANTO POR CIENTO |
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Fruta |
95-90% |
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Leche |
90-80% |
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Verdura |
90-80% |
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Pescado |
75-50% |
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Patatas |
75-65% |
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Huevos |
74% |
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Carne cruda |
70-65% |
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Pan |
40-35% |
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Emmental, parmigiano |
35-30% |
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Mantequilla |
17-15% |
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Pasta, arroz, judías secas |
12-10% |
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Azúcar y aceite |
0% |
La mejor dieta para estos pacientes consiste en la dieta mediterránea rica en fruta y verdura, cereales, pescado, legumbres y aceite extravirgen de oliva. Es importante consumir frecuentemente alimentos que contengan antioxidantes como los cítricos, las verduras de hoja verde, los tomates, las patatas, quesos magros, pescados y carnes. Entre las sustancias que parece que actúan positivamente encontramos la vitamina C, la vitamina E y B12 y polifenol (contenido en el té, las uvas, el chocolate), el zinc y el selenio.
ALIMENTOS QUE CONTIENEN VITAMINA C, VITAMINA E, ZINC, B12 Y SELENIO
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NUTRIENTE |
ALIMENTO |
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Vitamina C |
Citricos, kiwi, tomates, pimientos, fresas, brocoli, coliflor |
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Vitamina E |
Almendras, avellanas, semillas y aceite de girasol, germen de grano, aguacate |
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Zinc |
Marisco, carne roja, hígado, huevos, germen de grano, cereales interales y pan integral |
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B12 |
La fuente principal de esta vitamina son los órganos de animales y los molúsculos; la yema de huevo, en la carne y en el pollo, en el pescado, en los quesos fermentados y en la leche en polvo |
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Selenio |
nuez de brasil, semillas de girasol, molúsculos, atún en aceite |