Ya sea que se trate de sobrepeso o de obesidad el camino para lograr el peso desea es uno solo: cambiar nuestros hábitos alimentarios y hacer un plan de educación alimentaria personalizado.
El régimen de comidas debe tener en consideración las exigencias fisiológicas, el tipo de trabajo, el ritmo de vida, los gustos y la elección de los alimentos desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo.
Mientras que el comportamiento alimentario es un aspecto mucho más complejo, los factores que actúan en la sinergia son múltiples: factores genéticos, biológicos, piscológicos y sociales.
Si todavía no nos hemos decidido dejarnos guiar por las manos de un expero podemos iniciar con simples reglas que nos ayudarán a cambiar nuestra actitud frente a la comida.
Es importante recordar siempre que adelgazar es posible.
A menudo cometemos errores simples sin reflexionar sobre ellos y por eso seguimos haciéndolos.
Analicemos juntos los hábitos alimentarios equivocados más comunes:



Un primer paso podría ser tratar de corregir estos hábitos errados.
Por ejemplo, damos algunos ejemplos de cómo es posible aumentar la actividad física:
, quizás aparacando el coche más lejos del destino para poder hacer un poco del recorrido andando, o bajando del autobus una parada antes, o utilizando la bicicleta
, hacer jardinería
